entrena la mente de tu equipo de futbol

Entrena la mente de tu equipo

en COACHING

Desde hace unos años ha crecido el interés sobre como influye la psicología y la inteligencia emocional en el deporte. La mentalidad del deportista juega un papel fundamental sobre como afronta la competición cada persona y sobre como responde a los estímulos que esta presenta.

Si bien es cierto que en deportes individuales la mente juega un papel fundamental y muchos deportistas de elite tanto profesionales, como semi-profesionales vienen trabajando con psicólogos deportivos desde hace tiempo que les ayudan a mejorar su rendimiento en competición (nadadores , tenistas), en los deporte de equipo ha sido una tendencia que no ha aparecido hasta hace poco.

Seguramente la diferencia radica en que un deportistas de deportes  individuales, la consecución de resultados depende exclusivamente de lo que ellos hagan,  mientras que dentro de un grupo de jugadores,  que un jugador se encuentre en baja forma mental puede que no afecte de gran manera al funcionamiento del equipo, puesto que existe la posibilidad que sea substituido o que su rendimiento quede diluido por el buen hacer del resto del equipo.  Pero, ¿Que ocurre cuando la baja forma se traslada un grupo grande de jugadores?, es decir ¿Que pasa cuando las capacidades mentales afectan a gran parte del grupo, dando lugar a dinámicas negativas y mermando esta vez si al rendimiento deportivo?

En este campo es donde han intervenido últimamente psicólogos deportivos y coaches a la hora de salvar situaciones extremas. Algunos ejemplos como el Sporting de Gijón o Betis son muestras de como cada vez es mas común dentro del fútbol moderno.

A nivel general la falta de confianza y de motivación,  tanto a nivel individual como de equipo, son dos factores que hace que se tomen decisiones con mas o menos riesgo dentro de los partidos. A pesar de no ser tan científico, todos hemos hablado alguna de vez de ‘’delanteros en racha’’ cuando marcan varios goles seguidos, jugadores que están en ‘’flow’’ cuando meten varias canastas de tres en baloncesto o que a cierto equipo ‘’le sale todo’’.  De esta manera parece haber una relación bastante directa entre lo que ocurre en la cabeza de los jugadores con lo que ocurre dentro del campo de juego.

Sobre estas dos  ultimas cuestiones es sobre la que haremos hincapié en estos artículos. Sobre como aumentar la motivación y por ende la confianza del equipo a nivel grupal, conociendo cuales son las herramientas prácticas que tenemos como entrenadores a la hora de gestionar la motivación y confianza de un grupo.

Estrategias prácticas

Dentro de las estrategias prácticas que podemos realizar con nuestro jugadores en situaciones en las que la dinámica del equipo no va en el rumbo que deseamos, deberá ser analizar que esta pasando en el equipo. Esta evaluación y estrategias son de fácil implementación y dependen exclusivamente del entrenador. Debemos entender que esto no substituye la labor de un profesional de la psicología que aplique con criterio otro tipo de trabajo, pero teniendo en cuenta que este tipo servicios no están al alcance de todos los clubes (sobre todos los amateurs) expondremos a continuación algunas tácticas y estrategias que puedan ser realizadas por parte de los entrenadores.

Como hemos comentado, lo primero que deberíamos hacer es analizar la situación para saber donde esta el problema. Las mayoría de los problemas vienen ligados a lo que el jugador desea dentro de un equipo y de cómo se relaciona el jugador con sus compañeros, entrenador y rivales.  Desde esta perspectiva tomaremos como referencia lo que nos explica el ex entrenador del FC Barcelona de Balonmano, Xesco Espar sobre lo que los jugadores desean cuando forman parte de un equipo:

Seguridad

Necesitan sentirse seguros a nivel metodológico. Conocer los ejercicios, confiar en el juego y creer en el sistema. Estos son aspectos que dan seguridad al jugador dentro de un equipo colectivo.

Variedad

Los jugadores siempre desean variedad. La rutina mata a la pareja decían, y tal vez la rutina también mate a un equipo. Por lo tanto vemos que los jugadores desean tener entrenamientos variados en diferentes aspectos:

  •  A la hora de proponer ejercicios en el entrenamiento. Debemos evitar repetir siempre los mismos ejercicios.
  •  La implantación de juegos que motiven los entrenamientos es fundamental para el buen ambiente del equipo.
  • Variar los lugares en los que se entrena. Salir del terreno de juego de vez en cuando produce grandes beneficios.
  • Plantear entrenamientos divertidos, y no siempre ejercicios de alta concentración y exigencia será algo que los jugadores agradecerán. Los calentamientos, pretemporadas o semanas de descanso son buenos momentos para introducir este tipo de juegos.
  • Plantear retos en el entrenamiento, acordes al nivel del equipo, donde los jugadores se sientan capaces de realizar algunas tareas difíciles a priori, mejorará con creces la autoconfianza individual y colectiva del equipo.

 Algunos estudios evidencian a este respecto, como una gran autoconfianza y una autopercepción eficiente así también como cuando los jugadores confían en sus habilidades, su motivación al practicar deportes mejora. (estudio)

Sentirse parte de equipo

Trabajar el espíritu del equipo:

  • Charlas en función de cada momento (hay que saber escoger el momento)
  • Ejercicios que ayuden a cohesionar al equipo . Como hemos comentado anteriormente, plantear retos, o juegos divertidos, en los que todos lo miembros del equipo se ayuden para conseguir un objetivo en común ayuda a la cohesión.
  • Actividades fuera que no estén relacionadas directamente con la actividad deportiva y en la que los jugadores se conozcan más personalmente ayuda a crear mejores lazos de unión que se verán reflejados en el terreno de juego.

Vigilar los grupos / exclusiones

La creación de grupos o minigrupos dentro de un vestuario divide claramente a un equipo y trae malos resultados a largo plazo. Estas situaciones es conveniente anticiparlas y en el caso que se produzcan, debemos plantear  las diferencias de manera conjunta y abierta, y exponer los problemas existentes para poder tratarlos.

Ropa de entrenamiento / viajes / partidos.

Estos detalles, marcan mucho la imagen interna y sobre todo externa de un equipo. Si bien es algo en el deporte  profesional, se mantiene de manera habitual debido a la participación de las marcas, en el deporte amateur, es algo que cada vez identifica mas a los clubs. Pertenecer a un grupo y  hacer referencia a este mediante la ropa (el chándal), mochilas o escudos es algo que ayuda considerablemente a la unión del club.

Sentirse importantes

Los jugadores deben sentir que el entrenador esta integrado en el equipo y que este hace participe a todos, dentro del entrenamiento como fuera de él. Tácticas como reconocer las buenas acciones en publico o recriminar las malas en privado son comportamientos que los jugadores aprecian en un buen entrenador.

Progresión

Los jugadores son personas ante todo, y a pesar que trabajamos en grupo, cada uno tiene motivaciones intrínsecas que hacen que el jugador acude a entrenar y a jugar los partidos. Dentro de estas motivaciones podemos encontrar que los jugadores de todos los deportes están motivados para progresar en las habilidades que requiere cada deporte. Darle herramientas para la mejorar en sus respectivos deportes mejorara la autoconfianza que tienen los jugadores a la hora de practicar un deporte, como hemos visto en apartados anteriores. Mejorar la autoconfianza esta ligada directamente con la disminución de la ansiedad dentro de la competición y un mayor control del estrés (estudio)

Por eso es importante que como entrenadores tengamos un método en el cual los resultados sean visibles a largo plazo y en donde los jugadores noten y sientan que progresan con los entrenamientos planteados y no que únicamente acuden a pasar el tiempo, y donde además vean que los conceptos trabajados durante la semana, del tipo que sean, se ven reflejados en la competición, sin tener el cuenta el resultado (hay que saber primar el proceso sobre el resultado).

Estas aspectos son aplicables a todo tipo de categorías y edades. Si bien es cierto que debemos tener en cuenta el contexto y la edad de las categorías con las que estamos trabajando para poder evaluar y aplicar con criterio este tipo de estrategias, y poder individualizar de alguna manera cada caso. Las necesidades que presenta un jugador de 8 años no son las mismas que uno de 16 ni uno de 26, por lo que debemos conocer muy bien en que contexto nos movemos para poder atacar los problemas que se presentan de raíz.

Podemos ver que existen multitud de aspectos en los que podemos tener influencia para  aumentar la confianza de nuestros jugadores y  que hacen que un jugador se sienta motivado e identificado con la filosofía del club y con la que el entrenador propone. Como hemos comentado al principio, cuando aparecen problemas de equipo o situaciones que atascan al rendimiento del equipo y no atienden necesariamente a cuestiones técnico-tácticas o físicas, es siempre bueno hacer una evaluación sobre como esta la situación actual del equipo para saber donde podemos intervenir. Todos los aspectos que hemos tratado están directamente relacionados con los entrenadores y staff técnico que pueden y deben controlar estos factores para mantener motivado al equipo durante toda la temporada. En la segunda parte hablaremos sobre técnicas mas concreta y a un nivel mas individual, sobre como mejorar el rendimiento desde el entrenamiento mental.

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