Estilos de liderazgo en el entrenador de f√ļtbol

El liderazgo en el entrenador de f√ļtbol es una capacidad clave para la gesti√≥n del grupo y del vestuario

Los estilos personales de los líderes/entrenadores extraordinarios pueden variar mucho: los hay contenidos y analíticos, y los hay que gritan sus edictos a voz en grito. Y, lo que es igual de importante, las distintas situaciones también requieren distintos tipos de liderazgo. En las crisis suele hacer falta un negociador sensible que lleve el timón, mientras que para un dar un golpe de timón lo habitual es que se requiera una autoridad más contundente. No obstante, los líderes más eficientes coinciden en un aspecto fundamental: todos poseen un gran nivel de lo que ha dado en llamarse inteligencia emocional.

Esta inteligencia emocional permitir√° al entrenador adaptarse a las distintas situaciones que se presenten en el equipo e influir en el clima general. Por tanto existir√°n diferentes estilos de liderazgo que el entrenador va a tener que usar si quiere llevar firme el tim√≥n del barco a buen puerto, incluso cuando tenga que dar un giro brusco al tim√≥n ser√° necesario utilizar el liderazgo. Los distintos tipos de liderazgo son: 

El estilo autoritario

La investigación indica que de los seis estilos de liderazgo el autoritario es el más eficaz, ya que mejora todos los aspectos del clima. Pensemos en la claridad. El líder autoritario tiene visión de futuro y motiva a los jugadores, dejándoles claro cómo encaja su función en la visión general del club. Los subordinados de ese tipo de líderes comprenden que su actividad tiene importancia y por qué.

Adem√°s, el liderazgo autoritario potencia al m√°ximo el compromiso con los objetivos y la estrategia del equipo. Al enmarcar las tareas individuales en una visi√≥n global, el l√≠der autoritario marca unos niveles de calidad que giran en torno a esa visi√≥n. Cuando comunica sus reacciones ante el rendimiento (sean positivas o negativas), el √ļnico criterio es si ese rendimiento promueve la visi√≥n. 

Por √ļltimo, conviene tener en cuenta el efecto del estilo en la flexibilidad. Un l√≠der autoritario se√Īala el objetivo, pero por lo general deja mucho margen de acci√≥n que se debe desempe√Īar por parte de los jugadores. 

El estilo coach

Los l√≠deres coach ayudan a sus jugadores a identificar sus puntos fuertes y d√©biles particulares y los vinculan a sus aspiraciones personales y profesionales seg√ļn Daniel Goleman. Animan a los trabajadores a marcarse objetivos de desarrollo a largo plazo y a conceptualizar un plan para alcanzarlos. Llegan a acuerdos con ellos sobre su funci√≥n y sus responsabilidades en la consecuci√≥n de los planes de desarrollo y ofrecen gran cantidad de instrucciones y comentarios.

El estilo conciliador

 Este estilo de liderazgo se centra en la gente: sus defensores valoran a los individuos y sus emociones por encima de las tareas y los objetivos. El l√≠der conciliador busca que los trabajadores est√©n contentos y exista armon√≠a entre ellos. Su forma de gestionar consiste en crear fuertes v√≠nculos emocionales y luego recoger los frutos de ese planteamiento.

El estilo democr√°tico

Al dedicar tiempo a recoger las ideas y el respaldo de los demás, el responsable de un equipo consigue confianza, respeto y compromiso. Al permitir que el entorno de su opinión sobre decisiones que afectan a sus objetivos y a su forma de proceder, el líder democrático fomenta la flexibilidad y la responsabilidad. Y al escuchar las preocupaciones de los demás descubre qué hacer para mantener alta la moral..

¬ŅCu√°ndo funciona mejor este estilo? Es ideal cuando el l√≠der no tiene muy claro qu√© rumbo tomar y necesita opiniones y aportaciones de jugadores y staff competentes. Tambi√©n, aunque tenga las ideas claras, el estilo democr√°tico puede funcionarle para generar nuevas propuestas de cara a la ejecuci√≥n de esa visi√≥n. Por descontado, este estilo tiene mucho menos sentido cuando los staff y jugadores no est√°n lo bastante preparados o informados para ofrecer buenos consejos. Y pr√°cticamente no hay que decir que buscar el consenso es mala idea en tiempos de crisis tanto deportiva, como institucional 

El estilo ejemplarizante

El estilo ejemplarizante tiene un lugar en el repertorio del líder, pero debe utilizarse con moderación. Sus características son a priori admirables. El líder establece unos niveles de rendimiento altísimos y los ilustra personalmente. Demuestra una obsesión por hacer las cosas mejor y más rápido y pide lo mismo de todos los que lo rodean. Enseguida identifica a quienes rinden poco y les exige más. Si no se ponen a la altura necesaria, los sustituye por alguien que sí sea capaz de ello. A simple vista parece que un planteamiento así debería mejorar los resultados, pero no es cierto. En realidad, el estilo ejemplarizante destruye el clima. Muchos miembros del staff y jugadores se sienten abrumados por las exigencias de alto rendimiento del líder ejemplarizante y se desmoralizan.

El estilo coercitivo

Paradojimante este estilo es uno de los mas utilizados todav√≠a y el que peor resultados obtiene. Es f√°cil comprender por qu√© de todos los estilos de liderazgo el coercitivo es el menos eficaz en la mayor√≠a de situaciones. Pensemos en sus consecuencias para el clima. La flexibilidad es lo que m√°s se resiente. La toma de decisiones del l√≠der, completamente vertical, mata las nuevas ideas e iniciativas de ra√≠z. La gente se siente tan humillada que piensa: ¬ę¬ŅPara qu√© voy a aportar nuevas ideas, si seguro que las rechaza?¬Ľ Del mismo modo, el sentido de la responsabilidad se debilita mucho: al no poder actuar por iniciativa propia, los trabajadores no se implican y se sienten poco responsables de su rendimiento. Algunos acaban tan resentidos que se dicen: ¬ęMe niego a ayudar a ese cabr√≥n.¬Ľ El liderazgo coercitivo tambi√©n tiene un efecto perjudicial sobre el sistema de recompensas. Casi todos los profesionales con un alto rendimiento est√°n motivados por algo m√°s que el dinero: persiguen la satisfacci√≥n del trabajo bien hecho. El estilo coercitivo merma ese orgullo.

Asi pues numerosos estudios, han demostrado que es mejor que un l√≠der emplee un amplio repertorio de estilos. Los que dominan cuatro o m√°s (en especial el autoritario, el democr√°tico, el conciliador y el coach) logran el mejor clima laboral y el mejor rendimiento. Por descontado, pocos l√≠deres cuentan con los seis estilos en su repertorio y menos a√ļn saben cu√°ndo y c√≥mo aplicarlos. Esas impresiones son comprensibles y en algunos casos el ant√≠doto es relativamente sencillo. El l√≠der puede crear un equipo con miembros que apliquen los estilos que √©l no tiene por la mano. Otra posibilidad, que yo recomendar√≠a m√°s, es que los l√≠deres ampl√≠en su repertorio. Para ello primero deben entender en qu√© competencias de la inteligencia emocional se basan los estilos de liderazgo que no aplican. Por lo tanto, un entrenador que amplia su faceta emocional, alcanzar√° un mayor grado de rendimiento en el equipo donde trabaja. 

liderazgo en f√ļtbol

Fuente adaptada a f√ļtbol: 

Goleman, Daniel. Liderazgo. El poder de la inteligencia emocional (Spanish Edition). Penguin Random House Grupo Editorial Espa√Īa. Edici√≥n de Kindle.