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El liderazgo en el equipo de fútbol del siglo XXI

en COACHING/LIDERAZGO

En el siglo XXI los grandes entrenadores no son esos que tienen unos elevados conocimientos teóricos y se olvidan del resto de habilidades. Los grandes líderes del vestuario son personas muy movilizadoras, personas que despiertan nuestro entusiasmo y alientan lo mejor que hay en nosotros. Cuando tratamos de explicar su especial habilidad apelamos a nociones como la planificación, la previsión o el poder de las ideas, pero la realidad es mucho más sencilla: los grandes líderes del vestuario son personas que saben manejar las emociones.

Poco importa lo que hagan, poco importa que se dediquen a planificar estrategias o se ocupen de movilizar la acción de un equipo, puesto que su éxito no depende tanto de lo que hacen como del modo en que lo hacen. El rasgo distintivo reside, en suma, en su comprensión del extraordinario papel que desempeñan las emociones en el entorno del equipo, no solo en cuestiones tan patentes como el rendimiento, sino también en variables tan intangibles como la motivación o el compromiso.

Elementos tan subjetivos como la motivación y el compromiso nacen del optimismo y de la sonrisa, por el contrario, suelen consolidar las habilidades neuronales básicas necesarias para desempeñar bien cualquier tarea. Por tanto, no es de extrañar que sea una de las herramientas fundamentales del entrenador emocionalmente inteligente. 

El líder es —y siempre ha sido, en todo momento y lugar— la persona a quien los demás recurren en busca de la convicción y claridad necesaria para hacer frente a una amenaza, superar un reto o llevar a cabo una determinada tarea. En este sentido, el líder es la persona que mejor sabe encauzar las emociones de un determinado grupo. Esta función esencialmente emocional —que disipa la bruma de las emociones tóxicas y canaliza las emociones del grupo en una dirección positiva— sigue siendo la principal tarea del líder en el ámbito de cualquier club moderno en cualquiera de sus niveles, desde un utillero hasta el director deportivo.  Así pues, en resumen el líder de un grupo humano es la persona más capaz de influir en las emociones de los demás. Cuando las emociones se orientan en una dirección positiva como el entusiasmo, por ejemplo, el funcionamiento del grupo puede alcanzar cotas muy elevadas mientras que cuando, por el contrario, se inclina en la dirección del resentimiento, apatía o ansiedad, encaminará al grupo hacia su desintegración, lo cual pone de relieve otro aspecto esencial del liderazgo: su efecto trasciende el mero hecho de llevar a cabo un buen trabajo.

Los resultados de una investigación realizada en empresas determinaron que la fortaleza de los líderes «estrella» no residía en ninguna habilidad técnica ni cognitiva, sino en cuatro competencias características de la inteligencia emocional: la motivación de logro, la iniciativa, la capacidad de colaborar y trabajar en grupo y la habilidad para dirigir equipos. Además de saber adaptar los distintos tipos de liderazgo explorados anteriormente aquí

El entrenador del siglo XXI lleva a su equipo y aficionados a conectar con una visión, su visión. Para que el lider sea capaz de estimular la resonancia de un determinado grupo y cultura deportiva, los líderes emocionalmente inteligentes deben comenzar mirando en su interior y prestando atención a lo que piensan, sienten y experimentan con respecto a su grupo. Bien podríamos decir que este tipo de líderes funcionan como sismógrafos muy sensibles que permiten conectar con la visión ideal y la misión del equipo y perciben la diferencia existente entre lo que es y lo que podría ser. Y no estamos hablando aquí exactamente de la intuición, sino del uso de la inteligencia emocional para observar e interpretar los indicios más sutiles de lo que realmente está ocurriendo, lo cual nos transmite una información mucho más precisa que cualquier otro tipo de datos.

En resumen,  el entrenador del siglo XXI triunfará si desarrolla una toma de decisiones de forma democrática , es afiliativo, es decir, fomenta la unión del grupo y promueve el crecimiento tanto personal como profesional de cada uno de sus integrantes a la par que el del mismo y el del equipo. No se antoja tarea sencilla para el lider del grupo que tendrá que lidiar con mil problemas provenientes de 360 grados. Por tanto, un manejo de las capacidades de la inteligencia emocional facilitará su desempeño aunque tendrá que hacerlo con la ayuda de todos, recordando en su mente perpetuamente una frase celebre japonesa que ilustra a la perfección el liderazgo del entrenador del siglo XXI “ Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos juntos “ 

Técnica SMART en Fútbol. La elección eficaz del objetivo de tu equipo

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tecnica smart para la eleccion del objetivo de tu equipo

La técnica SMART en fútbol te permite establecer los objetivos de forma adecuada sirve para aclarar las ideas y para facilitar la elección del método para conseguirlos.

Muchos intercambios de información fracasan porque uno de los interlocutores no sabe exactamente lo que quiere hacer y, obviamente, esto va a dificultar la consecución de las metas establecidas. Llevado al mundo del futbol, muchos de los equipos fracasan en sus objetivos porque ni el mismo entrenador tiene claro cuales son.

Por ejemplo, en el caso en el que un entrenador quiera pedir un aumento de la presión a sus futbolistas, en principio tiene muy claro el objetivo, pero si se analiza más detenidamente no es exactamente así.

Es decir, ¿qué tipo de presión quiere exactamente? Alta, en medio campo etc., ¿Que jugador es el encargado de marcar la presión inicialmente? Etc. Son muchos detalles los que han quedado sin especificar.

Por eso, para que los objetivos sean eficaces, deben ser INTELIGENTES, SMART en inglés.

La relación que se establece entre estas características puede indicar la forma de considerar los objetivos.

La técnica SMART para fútbol sirve para alcanzar los logros basándose en un buen establecimiento de objetivos.

Specific (específico)

Los objetivos que se propongan no deben ser generales, por ejemplo, conseguir ganar el campeonato. Cuando la planificación se basa en objetivos generales la consecución de dichos objetivos se complica, puesto que esa finalidad se divide en una serie de pasos que a medida que se vayan consiguiendo se logra el objetivo general.

Por eso es mucho más adecuado que los objetivos sean específicos, para facilitar el plan de acción que conlleva a su consecución.

Por tanto, el objetivo general debe traducirse en otros más específicos, por ejemplo, en lugar de conseguir el campeonato los objetivos se dividirían en acciones para lograr ese estado; tales como conocer las cualidades y los defectos de los rivales, mejorar el nivel táctico del equipo, gestionar el estrés en el futbolista, etc.

El objetivo será específico pero no en exceso. Debe ser algo flexible porque puede que tenga que cumplir un requisito o cumplir con una serie de condiciones antes de ser considerado como el objetivo final.

Cuestiones clave.

  • Que es lo que se quiere conseguir?
  • Se puede resumir en una frase?
  • Si existen varios objetivos. Puede ordenarlos según su prioridad ?

 Measurable (cuantificable)

Un objetivo debe ser medible, si no lo es no va a servir de nada, puesto que es totalmente necesario poder cuantificarlo para saber si se ha conseguido o no lo que se ha propuesto al equipo.

Achievable (alcanzable)

Es una de las etapas más importantes en el establecimiento de un objetivo.

El que un objetivo se considere como alcanzable depende de cómo se ha definido realmente.

Por ejemplo si se decide pedir que nuestro equipo de segunda división se clasifique para la liga de campeones en un año puede que sea prácticamente imposible que se logre.

Plantearse objetivos que están lejos de nuestro alcance no beneficia a la planificación, sino que la perjudica. Es importante no perder de vista la idea de que la función de un objetivo es facilitar el alcance de una meta no dificultarlo ni impedirlo.

Realistic (realista)

Otro de los requisitos de un objetivo eficaz es que sea realista. No es recomendable programar objetivos inalcanzables, pero esto no quiere decir que no se puedan plantear retos o aspirar a tener algo más, pero siempre se debe garantizar que la consecución del objetivo es posible.

Ser poco realista en la programación de objetivos conlleva a que el equipo o la persona se pueda llegar a sentir desmotivada e incluso fracasada. Un objetivo debe ser lo suficientemente motivador como para empujar al equipo hacia su logro.

Las preguntas adecuadas que se deben cuestionar son, entre otras:

  • Podría conseguirlo?
  • Como pueden considerar mi petición?
  • Es razonable?

Timed (de una duración calculada)

El objetivo debe ser alcanzado en un máximo de tiempo para no alargar la situación y dejar que éste se convierta en un objetivo eterno.

Postergar demasiado un objetivo baja la motivación de las personas y se corre el riesgo de que no se llegue a conseguir nunca.

Además el hecho de tener una duración calculada ayuda a la planificación y a la gestión de los elementos que haya que cambiar para lograr el objetivo

Fuente: Master en Coaching y PNL. Euroinnova Business School, 2017

Éxito y Fracaso en Fútbol. Como gestionarlos como entrenador

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exito y fracaso en futbol

El éxito y el fracaso en fútbol son parte inherente del deporte.

Vivimos en una sociedad que castiga el error constantemente. Fallar es malo y eso nos inculcan desde que vamos al colegio, donde aquellos que fallan son poco a poco rechazados.

El fracaso es profundamente negativo, algo de lo que debemos avergonzarnos y por otro lado, reprocharnos a los demás.

El fútbol no es ajeno a esto, y desgraciadamente son muchos los entrenadores que vociferan cada vez que un jugador se equivoca en un partido o peor aún, durante un entrenamiento, sin entender que el jugador no falla a propósito, sino que es parte del aprendizaje.

Paradójicamente el fallo supone un punto clave en el aprendizaje de cualquier habilidad y más en las habilidades motoras como ocurre en los deportes.

El pensamiento caja negra en fútbol

Para analizar más a fondo el tema del fracaso y del error, tomaremos como referencia un libro que habla muy bien sobre él, El Pensamiento Caja Negra, de Mathew Syed, donde, parafraseando al propio autor, redefiniendo el fracaso podremos desencadenar el progreso, la creatividad y la resistencia.

En este libro se analiza a fondo que papel tiene el fracaso y el error en nuestra sociedad, y más aún como este se puede ver desde dos puntos de vista, de manera que nos quedemos siempre en el mismo ciclo sin avanzar o ver el fracaso como un aprendizaje y un camino hacia la evolución.

El autor expone dos tipos de conceptos que nos suelen ocurrir a la hora de gestionar el fracaso:

–              Ciclos cerrados: es aquel en el que el fracaso no conlleva progreso porque la información sobre los errores y las debilidades se malinterpreta o se pasa por alto.

–              Ciclos abiertos: conlleva progreso porque la información sobre los errores se procesa racionalmente.

Este tipo de ciclos se puede ver claramente en varios ámbitos de nuestra sociedad. Un ejemplo de ciclos cerrados los podemos encontrar en la medicina o la justicia, donde las negligencias médicas o las condenas erróneas se ven como parte inherente del sistema, es decir como producto del buen funcionamiento de este, sin preguntarse si las metodologías utilizadas son válidas o no, puesto que  pocas veces se cuestionan o se ponen en duda, a pesar de los miles y errores que se cometen todos los años.

Un ejemplo contrario a esto es la aviación, donde este sector, es uno de los más seguros a nivel de transporte, ya que a lo largo de su historia ha introducido cambios y ha ido evolucionando, precisamente gracias al error y al fracaso. Los errores en la aviación se pagan con vidas humanas, por lo que el análisis y el entendimiento del error por parte de sistemas tecnológicos o humanos en accidentes de avión, ha supuesto una constante mejora de la seguridad en la aviación.

La caja negra en fútbol

En el fútbol, los casos no son extremos, puesto que no jugamos con vidas humanas, pero si nos puede dar un indicio de por donde queremos ir.

Hasta hace unas décadas el fútbol se encontraba en un ciclo cerrado, donde los métodos entrenamiento eran muy cerrados y tomados de otras disciplinas. Sin embargo en los último años, la brecha entre aquellos que están sabiendo aprender de sus errores como un medio para evolucionar constantemente, son aquellos modelos exitosos. Un ejemplo de esto lo tenemos en entrenadores y modelos como los de Guardiola, Mourinho, Zidane, que han apostado por métodos de trabajo diferentes a los hechos  hasta ahora.

Sin embargo, en el fútbol semiprofesional o de formación, estos ciclos cerrados de aprendizaje siguen siendo la tónica habitual, partiendo de entrenadores que no se cuestionan sus métodos o escuelas y clubes que tampoco analizan en que están fracasando sus métodos.

El entrenamiento es la manera más rápida de evolucionar

En el libro se explica de forma gráfica porque la experiencia es relativa y funciona mejor en unos casos que en otros, y porque en algunas profesiones la experiencia de uno o dos años es muy enriquecedora y en otras 10 años no suponen grandes avances.

El autor, nos pide que nos pongamos en la piel de un golfista lanzando bolas a plena luz del día. Estás concentrado y cada vez que golpeas en una dirección errónea ajustas la técnica para ser más preciso ya que constantemente ves donde cae la bola y sabes donde esta el error. Es un proceso de ensayo error.

En lugar de practicar a la luz del día, lo haces en una noche oscura. En estas circunstancias podrías golpear de la misma manera durante 10.000 años sin mejorar, ya que no sabes donde ha caído la bola de golf. Esto resume la experiencia de los jugadores y entrenadores.

En vista de este ejemplo podemos entender porque los modelos que éxito que presentamos antes (Guardiola o Zidane) han cosechado estos éxitos con tan poca experiencia entrenando, y tal vez la explicación se deba a esto, viven en un contexto en el cual el feedback de lo que se hace o se aplica es inmediato y son capaces de aprender muy rápido del error y proponer soluciones para seguir evolucionando y aprendiendo.

Lo curioso es que todos los entrenadores de fútbol viven en este contexto pero no todos lo aprovechan. Como hemos explicado anteriormente todo depende de la mentalidad con la que mires tu realidad ¿Perteneces a un ciclo cerrado o abierto?

El entrenamiento como método de ensayo y error

El entrenamiento constituye el espacio donde el jugador deberá experimentar y aprender de sus propios errores. Desde nuestra perspectiva de entrenadores deberíamos plantear situaciones en las que los jugadores experimenten situaciones con mucha variabilidad  y con dificultad creciente, donde tengan que resolver problemas similares a los que se pueden encontrar en la competición. Estas situaciones, como expone el maestro Paco Seirul-lo, deben estar adaptadas al jugador y ver como la competición afecta al jugador.

A través del entrenamiento se busca una auto – estructuración del individuo a través de diversos elementos que el profesor enumera como:

–              Instauración de habilidades técnico-táctica

–              Observación del impacto que la competición ocasiona en el jugador.

–              Constante adquisición de nuevos conocimientos del jugador sobre el juego. Debe ser el jugador el que aprenda y evolucione, y no el entrenador y su modelo de juego, es el jugador el que debe conocer el modelo de juego y adaptarlo a este.

–              Formación de la propia imagen social

El papel del entrenador

El entrenador debe observar el proceso individual del jugador, desde el propio individuo, no desde el modelo de juego o la competición. Esto muchas veces provoca que la medición o la valoración de los errores sea equivocada, ya que se está evaluando las acciones de los jugadores con un estándar y no con la propia evolución del jugador, lo que frustra y desencadena la condena por los errores cometidos.

Seirul-lo aboga por un nuevo paradigma donde el nivel de evaluación sea el propio jugador y su auto-organización, lo que provocará  que sobre todo en etapas de formación, se prime el proceso y la ejecución por encima del resultado. La gran motivación debe ser hacerlo bien y después asociar con las consecuencias y los resultados.

Podemos ver entonces que el entrenamiento supone una vía de trabajo muy enriquecedora donde provocar situaciones donde los jugadores fallen constantemente, y donde el entrenador sea capaz de dar feecback y enseñar tras el error, que es donde este jugador será capaz de afinar y mejorar sus acciones del deporte.

Volviendo al ejemplo del golf, donde el jugador puede realizar golpeos con luz o oscuridad, y su experiencia y evolución será totalmente diferente, en nuestro caso dentro de entrenamientos de fútbol, seremos nosotros como entrenadores, quienes seamos la luz o la oscuridad, con nuestra propuesta de tareas o el feedback y enseñanzas que le demos a nuestros jugadores.

Si castigamos el error, gritamos y suprimimos acciones que no nos gustan, estaremos cubriendo de oscuridad la experiencia, ya que ese jugador no será capaz de saber en que ha fallado y no sabrá como mejorar y evolucionar. Por otro lado explicando y dejando que fallen para que sean ellos mismos con nuestra ayuda, quienes evolucionen tras los fallos, estaremos arrojando luz sobre su experiencia y sin duda la evolución del jugador será mucho más rápida.

Resumen

Fallar y fracasar es parte del proceso formativo. Debemos de ser capaces de aplicar un ciclo de aprendizaje abierto, donde tanto los fallos de los jugadores, la perdida de partidos o campeonatos o los descensos, sean estimulantes del aprendizaje y la evolución.

Se trata de aplicar un método de ensayo error donde seamos capaces de definir que es lo que esta fallando para poder darle solución y mejorar exponencialmente.

Asi que date prisa y falla (Hurry up and fail!).

MOTIVACIÓN EN FÚBTOL PARA DESARROLLAR A LOS JUGADORES

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motivación en futbol

Tener un modelo motivacional es fundamental para la motivación en fútbol.

Este modelo especialmente significativo para el coaching (artículo sobre coaching), fue desarrollado por Prochaska y sus colaboradores en la década de 1980.

El modelo motivacional de cambio sugiere que los individuos pasan por cuatro fases en el proceso de cambio, cada una de las cuales requiere un determinado período de tiempo y un conjunto de tareas que hay que dominar antes de poder acceder a la siguiente fase.

Según este enfoque, los futbolistas se hallan siempre en una de las cuatro fases de madurez para el cambio, y se pueden emplear estrategias específicas para equilibrar su estado de madurez. Una de nuestras misiones como entrenadores es entender las necesidades de cambio y madurez de nuestros futbolistas.

Mantenerlos motivados a superarse a si mismos favorecerá el rendimiento individual que por consiguiente, incrementará el rendimiento del grupo. El futbolistas sentirá que crece en el grupo y probablemente la retención de talentos en el equipo será mayor.

Un claro ejemplo de esto es que Griezmann se ha quedado varias temporadas en el atlético de Madrid teniendo la mayor culpa de ello el Cholo Simeone, un claro ejemplo de líder (artículo sobre liderazgo). No es la primera vez en la que Griezmann hace declaraciones como estás “ Me hizo crecer a nivel personal y profesional, estoy encantado con el, le debo mucho, lo sé. “

A continuación, analizaremos algunas instrucciones que debe tener en cuenta el entrenador al usar este modelo, para entablar una relación de trabajo con los futbolistas en las cuatro fases del cambio personal y/o profesional.

Primera fase: precontemplación

Aspectos que el entrenador debe tener en cuenta:

  • Es probable que el futbolista haya sido referido por el staff y que no sea consciente de la existencia de un problema.
  • Es posible que eche la culpa a los demás.
  • El futbolista muestra rechazo a la idea de que necesita cambiar.

Funciones del entrenador:

  • Entablar una relación interpersonal con el futbolista.
  • Intentar no presionar al futbolista.

Segunda fase: contemplación

Aspectos que el entrenador debe tener en cuenta que el futbolistas:

  • Acepta la existencia de un problema.
  • Minimiza o niega la gravedad del problema.
  • Se muestra reticente a un cambio.

Funciones del entrenador:

  • Animar al futbolista a realizar un análisis de la insistencia en aferrarse a los antiguos comportamientos.
  • Discutir las consecuencias de la perseverancia del futbolista en el mantenimiento de los comportamientos actuales.

Tercera fase: acción

Aspectos que el entrenador debe tener en cuenta, en los que el futbolista:

  •  Ha decidido que hay que introducir cambios.
  • Se compromete con el entrenador
  • Está preparado para entrar en acción.

Funciones del entrenador:

  • Examinar los valores y finalidades.
  • Establecer objetivos, obstáculos y soluciones.
  • Desarrollar estrategias y planes de acción, determinando los métodos de evaluación.

Cuarta fase: mantenimiento

Aspectos que el entrenador debe tener en cuenta

  • El futbolista necesitará apoyo para mantener los cambios.

La función del entrenador consistirá en

  • Hacer un seguimiento al jugador y mantenerse cerca.
  • Sugerir tareas y ejercicios continuados.
  • Revisar y ayudar a superar los posibles obstáculos en el mantenimiento de los nuevos comportamientos o roles que se quiera establecer el futbolista.

Establecimiento de objetivos como forma de impulso a la acción 

Una gran mayoría de los futbolistas se limitan a responder a los hechos y demandas de su día a día. No obstante, la eficacia y la satisfacción pasan por el establecimiento de unos objetivos y metas personales, un propósito en la vida personal y en la carrera profesional que les motive. En efecto, una de las causas más frecuentes del fracaso o la infelicidad del ser humano es la falta de una meta o aspiración en la vida.

Sin embargo, no es suficiente con tener sueños y esperanzas. Estos deseos no son objetivos, no motivan ni dirigen su conducta. Los objetivos deben concretar de forma específica lo que el jugador quiere conseguir y deben hacer que se comprometan con los fines y resultados colectivos deseados.

Este compromiso para alcanzar los propios objetivos va a hacer que tengan una mayor facilidad para hacer las cosas que no les agradan pero que pueden reportar un beneficio al colectivo , que pueden ayudar al equipo a conseguir las metas propuestas.

Fuente: Master en Coaching y PNL. Euroinnova Business School, 2017

Mejorar en fútbol. Claves para mejorar el aprendizaje

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como mejorar en el futbol

¿Sabes como mejorar en fútbol?

Si el aprendizaje es el total de pasos que da un sujeto para alcanzar un determinado conocimiento (ya sea concepto, procedimiento o actitud), el coaching se puede considerar como un proceso dividido en fases con el único fin de conseguir que el futbolista adquiera nuevas competencias, recursos, actitudes, etc. que le permitan alcanzar sus objetivos individuales y los objetivos comunes del equipo a lo largo de la temporada.

El aprendizaje es una de las actividades más importantes de la vida. No es una mera capacidad intelectual, sino que constituye muchas veces una verdadera habilidad. Nuestros futbolistas deberán estar continuamente aprendiendo y desaprendiendo nuevas habilidades técnicas y tácticas en función del contexto global ( filosofía del entrenador y del club) y del contexto específico ( rival a jugar semana a semana ) por lo tanto, facilitar el continuo desaprendizaje-aprendizaje mejorará el rendimiento a nivel individual y colectivo. Un claro ejemplo es como los futbolistas que llegan al Barcelona tienen que adaptarse ( aprender ) una nueva filosofía de juego instaurada en los tiempos eb los que Johan Cruyff aterrizó en el club.

  1. FASES DEL APRENDIZAJE

Existe un modelo básico que explica los niveles mediante los que discurre el proceso de adquisición de habilidades que podremos utilizar con nuestros futbolistas para guiarlos a través del aprendizaje de nuevas habilidades o roles:

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1) Incompetencia inconsciente. En esta primera etapa no se posee la habilidad, pero tampoco se es consciente de ello, porque el futbolista no se lo ha planteado (por ejemplo, jugar controlar orientado).

2) Incompetencia consciente. El futbolista comienza a darse cuenta de que no posee la habilidad y comienza a movilizar recursos para aprenderla, es decir, es consciente de ello.

3) Competencia consciente. Se ponen en marcha los esfuerzos necesarios para aprender, y el futbolista comienza a ganar algo de destreza en el desempeño del control orientado.

4) Competencia inconsciente. El nivel de conocimiento es ya avanzado, por lo que la actividad no requiere demasiada atención. Se trabaja desde el inconsciente. Véase el ejemplo claro de los jugadores de la masía y los controles orientados que realizan de forma inconsciente al llegar al primer equipo.

Para que se presente aprendizaje se deben ejecutar del paso 1 al paso 4 (sin saltarse ninguna etapa). Pero, en algunos casos, no se parte de cero. A veces, se quiere modificar un hábito ya adquirido, que está en el inconsciente. Para ello:

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2. LA IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES POSITIVAS EN EL APRENDIZAJE

En este caso, las actitudes y emociones pueden jugar un importante papel. Se considera que las actitudes son importantes porque influyen decisivamente en el aprendizaje. Diversos autores afirman que hay actitudes y emociones que facilitan el aprendizaje: la curiosidad, la apertura o el asombro. Otras, en cambio, dificultan el aprendizaje de nuevas habilidades (por ejemplo, la arrogancia o la inseguridad). Numerosos estudios  estudios han podido probar esta cuestión. Por ejemplo, se ha visto que los procesos de atención, memorización y procesamiento están ligados a los estados emocionales.

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Un estado de ánimo positivo estimula la creatividad y puede favorecer la codificación y organización de la información. No obstante, aunque la emoción facilita el aprendizaje también puede obstaculizarlo si su intensidad se dispara. Los estados positivos aportan flexibilidad a los procesos cognitivos en aquellas actividades que requieren reflexión o la puesta en marcha de alguna estrategia compleja.

Los estados internos pueden afectar a las mismas actitudes con que recibimos y transmitimos información. Por ejemplo, se considera que las emociones pueden influir en el nivel en el que los individuos elaboran, comprenden y responden los mensajes que reciben.

Por lo tanto, la capacidad de autorregular las emociones puede ser útil en este sentido, ya que permite lograr un mayor equilibrio emoción-cognición y esto, finalmente, redundará en una mejor ejecución. Como entrenadores debemos cuidar los estados de ánimo de nuestros futbolistas, preocupándonos por trasmitir emoción en nuestro discurso, solo así los jugadores lo interiorizarán de verdad y se producirá la primera chispa hacia el aprendizaje de nuevas habilidades que traerán consigo resultados positivos en el colectivo. 

Fuente:

Master en Coaching Personal y PNL. Euroinnova Business School, 2017

EL ENTRENADOR COMO GESTOR DEL CAMBIO

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Entrenador como gestor del cambio

A menudo en el mundo de fútbol encontramos situaciones como cambios de rol de uno o varios jugadores en el equipo durante la temporada, cambios de equipo y ambiente al final de las temporadas, cambios incluso de entrenador y su filosofía de trabajo. A lo largo del año y de la vida profesional del futbolista este atravesará una serie de situaciones que deberá ser capaz de gestionar. Como entrenadores y parte del staff, nuestro papel será facilitar el cambio, dotando de herramientas al futbolista para que pueda superar los cambios y madurar como profesional y como persona.

LA RESISTENCIA ANTE ESTE TIPO DE CAMBIOS PUEDEN GENERAR FRUSTRACIÓN Y BAJADA DE RENDIMIENTO AL FUTBOLISTA O A CUALQUIER MIEMBRO DEL EQUIPO QUE LO SUFRA. LAS CAUSAS DE ESA FALTA DE ADAPTACIÓN SE PUEDEN RECOGER EN LOS SIGUIENTES PUNTOS.

  • Reducción de la interacción social

Una reducción de la interacción social en el equipo ( jugador introvertido ) provocará una falta de inclusión social que podría bajar la autoestima del jugador

  • Miedo al fracaso

Muchos de los problemas a nivel mental vienen por un miedo. Miedo probablemente irreal pero que paraliza la mente hacia el objetivo. Ejemplos como el miedo al que dirán los compañeros, publico o entrenador al realizar determinadas jugadas o al cometer algún error garrafal durante el encuentro.

  • Resistencia a experimentar

Muchas veces ese miedo, nos hace resistentes al cambio y al experimentar nuevas situaciones, que probablemente harán al jugador más maduro. Imagínense que Sergio Ramos hubiese tenido miedo a la reconversión a la posición de central…

  • Poca flexibilidad en la organización del nuevo cambio

O en el caso contrario imagínense que Mourinho no hubiese sido flexible en el cambio de posición de Sergio Ramos.

  • Temor a no aprender nuevas destrezas requeridas

Otra situación estresante para el jugador es salir de su zona de confort, salir a aprender nuevas habilidades. Este punto se relaciona con el miedo al fracaso y la resistencia a experimentar y a seguir aprendiendo y madurando como futbolistas. Como entrenadores nuestro papel es gestionar la maduración del jugador.

  • Aumento de las responsabilidades

A su vez los futbolistas acomodados o inmaduros pueden tener temor por un aumento de las responsabilidades en el rol que desempeña en el equipo. El aumento de las responsabilidades pone al jugador en el foco de atención de la prensa, público etc… lo que genera una situación de mayor estrés.

  • Disminución de las responsabilidades

Incluso jugadores con alto ego o futbolistas que han tenido el rol de estrellas dentro del equipo pueden caer en una situación de ansiedad por una disminución de este estatus, ya sea por una bajada del rendimiento físico debida a la edad, un cambio de entrenador o cualquier situación que provoque ese cambio de rol.

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COMO RESPUESTA ANTE ESTAS SITUACIONES ESTRESANTES EL ENTRENADOR DEBERÁ MANEJAR UN CONOCIMIENTO Y HERRAMIENTAS CAPACES DE VENCER LA RESISTENCIA AL CAMBIO. 

 

  • Necesidad Sentida

Existencia de tensión o malestar interno es una condición previa para el cambio de sistemas humanos.

  • Apoyo del cuerpo tecnico

Es necesario para vencer la inercia y el miedo de fracasar que cunde en los equipos.

El apoyo de un staff que tiene el respeto de sus jugadores y es confiable, aumenta la confianza de ellos en que un cambio propuesto será exitoso.

  • Clarificación gradual

Ante un cambio inminente es necesaria una concreción de información aclarando gradualmente las características específicas del cambio.

Ejemplo:

¿Se necesitarán nuevas capacidades?

¿Que cantidad de tiempo y energía se precisará para adquirirlas?

Si se verá alterada la influencia o la composición del grupo

  • Aumento de la autoestima del jugador

El aumento de la autoestima de los jugadores guarda estrecha relación con la participación en el proceso de cambio y mejora las reacciones ante el mismo.

La participación en las decisiones aumenta de manera pronunciada la aceptación de las decisiones. El proceso de participación afecta no solamente a las actitudes de aquellos jugadores que son consultados activamente. Los jugadores que quedan fuera del proceso aparentemente no son influenciados.

Por tanto, nuestro papel como entrenadores, será el de favorecer el cambio y la maduración de los jugadores y el entorno para que todo el equipo reme a favor de un objetivo común en el que el individuo gana ( madura, crece, adquiere nuevos roles ) y el equipo se beneficia del crecimiento individual de todos sus pilares.

El Coaching en fútbol. Una herramienta para la gestión de grupos y comunicarte mejor.

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coaching en fútbol

El coaching en fútbol  ayuda a que el entrenador y los futbolistas aprendan a confiar en sí mismos y se mejore la comunicación entre ellos. Esta mejora al hablar y comunicarse, potenciará las posibilidades de éxito de los equipos.

El coaching aplicado en fútbol, es una disciplina de la psicología que en los últimos años se ha introducido en muchos sectores de la vida

El coaching deportivo, una derivante, esta ganando peso en el mundo del fútbol.

El coaching en el fútbol es una herramienta que pretende mediante procesos cognitivos mejorar el rendimiento del deportista o de un grupo (equipo) de deportistas.

El coaching bien aplicado en fútbol, permite al entrenador mejorar tanto a sí mismo, como a las personas a las que lidera. El buen líder utiliza la conexión entre comunicación, reconocimiento e influencia para aumentar en mayor medida el rendimiento individual y colectivo del equipo.

Sin embargo, más allá de aplicar las técnicas de coaching en el equipo, la misión del entrenador no es otra que acompañar a sus jugadores durante el camino de mejora. Para ello el entrenador deberá hacer uso de competencias clave de la inteligencia emocional:

LIDERAZGO

 Más allá de una superior posición jerárquica en el equipo. El entrenador tiene que ganarse el respeto de sus futbolistas para que estos les sigan (artículo sobre como ser líder).  A las personas no les importa la posición jerárquica o cuánto sabemos hasta que saben lo mucho que nos importan. La verdadera influencia comienza con el corazón, no con la cabeza. Se desarrolla mediante conexiones personales, y no mediante normas y regulaciones.

La confianza es una cualidad que es muy difícil de construir y muy fácil de romper. Si el entrenador no cree en sí mismo, el receptor no creerá en el mensaje.

“NO SE ENOJE POR NO HACER QUE OTROS SEAN COMO A USTED LE GUSTARÍA QUE FUERAN, YA QUE USTED MISMO NO PUEDE SER COMO LE GUSTARÍA SER” . THOMAS À KEMPIS

Esta frase lleva a la autorreflexión como líderes de equipo.  La humildad siempre tiene que estar presente porque cada persona tiene su lucha particular. El proceso de mejora como líderes conlleva la mejora de la realidad que concierne al entorno de este.

 TRABAJO EN EQUIPO

Para poder anteponer el bien colectivo a las individualidades de los jugadores, es necesario trabajar en equipo.

La gestión de los egos del vestuario es una competencia clave del entrenador. Si el líder consigue que todos los integrantes del bote remen en una dirección habrá conseguido un bloque unido y dispuesto a dejarlo todo por el equipo.

 FIJACIÓN DE METAS

Hay que establecer un propósito claro que de sentido y significado a todas las acciones que realicemos cada día. Cuando se conoce el objetivo, el trabajo adquiere perspectiva. Los objetivos tienen que ser específicos, medibles, alcanzables y reales. En este artículo te damos algunas herramientas para fijar objetivos.

 MOTIVACIÓN

 En la actualidad, en el deporte se ha puesto de moda usar herramientas motivacionales para intentar sacar lo mejor de uno mismo y de un equipo. La motivación es el motor que nos empuja a lograr los objetivos planteados.

“EL MAYOR ENEMIGO DEL ÉXITO DEL MAÑANA ES EL ÉXITO DEL AYER”. RICK WARREN

El papel motivador del entrenador se pone a prueba en el periodo de éxitos. Ya que la motivación baja con la repetición de los logros. Éxitos como los recientes del Real Madrid hacen que Zinedine Zidane atraviese su fase más peligrosa como motivador de grupo.

En definitiva, el entrenador es tan líder como lo bien que lleve la resolución de problemas a nivel emocional del vestuario. La promesa del problema: cuando el entrenador los maneja bien, los problemas prometen hacerlo mejor. Nosotros como entrenadores tendremos pues que buscar los problemas e intentar resolverlos con la mayor eficacia posible. Solo así el grupo responderá de la mejor forma posible

Bibliografía

Brines Gandía, J. (2016). El coaching deportivo en el entrenador de fútbol base. Young Cracks (Blog).

John C. Maxwell (2018) Desarrolle el líder que esta en usted 2.0.

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