Talento y formación. El papel del juego en la calle durante las etapas de formación.

en METODOLOGÍA DE TRABAJO

Hemos hablado en el articulo anterior acerca del papel que juegan actualmente las escuelas de fútbol dentro del desarrollo motor y psicomotriz de los niños y niñas en la sociedad actual. La mala gestión por parte de estas escuelas a la hora de trabajar los contenidos de cada etapa evolutiva puede mermar seriamente la formación de talentos futbolistas del futuro

En el articulo hemos seguido el modelo planteado por el profesor Paco Seirul-lo, que desde su perspectiva del modelo estructurado nos muestra una opción muy completa de cómo desarrollar las diferentes etapas que componen la vida de un jugador antes de llegar a la fase de rendimiento.

Si bien, hemos hablado de las condiciones que se deben dar en cada etapa, en este artículo hablaremos en más detalle sobre que contenidos y de que forma deberían ser plateado el fútbol dentro de las etapas de formación. Para esto seguiremos otra corriente que ha cambiado la forma de entender y entrenar el futbol y que ya hemos analizado en este blog,  y es la plateada por el profesor Vítor Frade y por su aventajado alumno, Xavier Tamarit.

Comencemos.

El juego en la calle

Como punto de partida debemos entender que progresivamente el juego en la calle ha ido perdiendo su valor dentro del desarrollo del niño. Hablando de forma general acerca de deporte, es cada vez más difícil encontrar espacios donde los niños y niñas puedan desarrollar libremente cualquier actividad deportiva. Mas específicamente, el fútbol, siempre a estado ligado al juego libre en la calle, organizándose partidos espontáneos, con reglas flexibles y largas horas de duración solo interrumpidos por la hora de la merienda, el trascurso de un coche en la carretera o la perdida o deterioro del balón.

Las propias marcas han dejado de creer en la calle, por su falta de tirón. Los niños ya no juegan en ellas sino que lo hacen en campos casi profesionales.

Cada vez es menos frecuente ver a niños jugar al fútbol en la calle, ya que el aumento de juegos sedentarios como las videoconsolas o el exceso de actividades extraescolares ha marcado seriamente el libre juego que se experimentaba anteriormente.

Esta desaparición del juego libre, y la aparición de las las escuelas de fútbol como sustituto de este concepto, ha hecho que en la mayoría de los casos se produzca un doble problema. La desaparición del juego libre a condicionado a los niños a desarrollarse dentro de escuelas de fútbol que se caracterizan por ser demasiadas cerradas, ajustadas a un modelo estándar, y basado en modelos de aprendizajes demasiado analíticos, con poca flexibilidad y no adaptados a las etapas evolutivas de los sujetos.

Por eso, en este articulo, seguiremos las propuestas de Xavier Tamarit, para la implementación de un modelo basado en el juego callejero dentro de las escuelas de fútbol.

El juego como  núcleo de todo

Ya hemos visto como la periodización táctica aboga por buscar el juego del equipo como núcleo central a la hora de programar los entrenamientos.

Dentro de la formación, el juego vuelve a ser parte fundamental a la hora de plantear los contenidos, pero en este caso debe ser entendido como concepto global, el juego lúdico como elemento fundamental a la hora de enseñar contenidos.

Se destaca la importancia del juego en las edades tempranas por su capacidad de desarrollar al niño corporalmente y mentalmente, y por su capacidad de crear en ellos aprendizajes como por su aspecto motivador.

El juego es inherente al juego en la calle, donde los niños se organizan de manera espontanea, creando nuevos juegos adaptados del fútbol, de manera que realizan esta actividad de forma global, lúdica y sin directrices externas impuestas por un entrenador.

Contrariamente a este juego callejero, el fútbol que se desarrolla dentro de las escuelas de fútbol, se limita al aprendizaje del deporte de manera analítica, dividendo las partes que componen al deporte en diferentes aspectos que hacen que los entrenadores comiencen a trabajar con los jugadores mas jóvenes, con técnicas analíticas, acciones como el pase, la conducción o el golpeo.

Desde una perspectiva global, el trabajo analítico no tiene sentido como vía de aprendizaje, puesto que el niño aprende de forma global bajo un contexto y situación determinadas y no de forma aislada.

La creación y planteamiento de juegos como núcleo central de las sesiones de entrenamiento será vital para que el niño aprenda de forma lúdica y a base de autodescubrimiento, las distintas habilidades de las que se compone el deporte.

La técnica contextualizada

Siguiendo con esta línea, y teniendo en cuenta al juego como elemento fundamental de la sesión, haremos mas hincapié sobre la importancia de trabajar la técnica de forma contextualizada.

Para Tamarit, la técnica en el fútbol es necesaria y fundamental, pero es necesaria practicarla teniendo como referencia el juego, ya que el niño necesita un contexto de juego antes de ejercitarse en la técnica pura.

Dentro de las escuelas se ofrecen practicas descontextualizadas de las situaciones reales del juego, donde el niño realiza tareas poco motivantes, aburridas y repetidas con el objetivo que aprenda determinada técnica.

Para Wein (2006), citado en Tamatit, se procura perfeccionar una habilidad motora especifica vinculada a una situación real.

De esta manera, debemos entender que la técnica del fútbol debe ser la adaptación inteligente de las situaciones de juego, para que se produzca una adaptación de la técnica a la diferentes situaciones de juego.

Para poder potenciar esto, y teniendo como base el juego, es necesario que el entrenador plantee tareas globales, donde el jugador experimente situaciones propias del deporte y donde pueda desarrollar las diferentes técnicas propias del deporte. Es decir plantear situaciones en las que el jugador autodescubra su propia motricidad, proporcionándole libertad de elección en las respuestas y teniendo siempre en cuenta que no existe la técnica perfecta, ya que esta estará supeditada a las exigencias del juego.

Dentro del juego en la calle, es exactamente esto lo que ocurre, donde los niños aprenden de forma autónoma ante las exigencias del propio juego, de forma lúdica  y sin repetición.

Sera muy difícil, por no decir imposible, encontrar en un potrero conos para hacer zigzag de manera repetida y sin ningún contexto.

El papel de los errores

Cometer errores es algo que habitualmente se ve como una acción negativa dentro de un proceso de aprendizaje. El sistema educativo castiga el error poniendo nota  a los deberes y exámenes cuando se cometen errores, y la sociedad copia este modelo despidiendo o bajando los sueldos cuando cometemos errores en nuestros trabajos.

Entendiendo que esto es parte de la sociedad, es normal que el entrenamiento de fútbol se vea contaminado por el castigo del error.

Lo peor de esto es que no entendemos que gracias al error ocurre el aprendizaje, y que gracias a que los niños comenten errores constantemente es como obtienen feedback de lo que tienen que mejorar. Al castigar el error o el fracaso, damos a entender a los niños y niñas que esto no esta bien, generando estrés por cometer errores, ya que en todo momento estarán buscando la perfección, sin saber que para llegar a la perfección hay que pasar por el error.

Dentro del juego libre, el error es algo normal y nadie castiga esto,  ya  que no hay nadie que lo penalice (entrenador) y este mismo sirve como referencia para aprender.

De esta manera, es necesario el papel pedagógico del entrenador en el entrenamiento y como este gestione el error, intentando que este forme parte normal del proceso y que sea una consecuencia natural del aprendizaje.

La creatividad

Al igual que el error, la creatividad ha sido un elemento que ha sido castigado como consecuencia de sistemas educativos cerrados que matan la creatividad a medida que el sujeto crece, y de sociedades donde el sistema mecánico de producción ha dejado de lado el papel que esta juega en el desarrollo de los niños, como la música, el baile o la educación física, poniendo por encima de ellas, matemáticas o ciencias.

A este respecto, es interesante la charla de Ken Robinson, donde expone como las escuelas están matando la creatividad.

El fútbol no se aleja de ello, y cada vez nos basamos en entrenamientos mecánicos, basados en la repetición sistemática como método de aprendizaje que deja poco lugar a que el niño explore, juegue o cree algo nuevo. Desde edades tempranas, se les enseña sistemas tácticos cerrados, colocación en una posición específica, etc.

Para Tamarit, los entrenamientos actuales no promueven la creatividad y para el padre de la periodización táctica, Vítor Frade, el aprendizaje es más rico cuando el tipo de intervención de la enseñanza fuesen  menos congelantes y menos castradoras.

El fútbol en la calle siempre ha tenido este componente, creativo. Prueba de ello son todos aquellos jugadores como Messi, Agüero o  Ronaldinho que han mostrado su creatividad en base a regates, controles o pases imposibles fruto de un aprendizaje libre y sin restricciones. Cada vez es menos común ver estas acciones en los terrenos de juego, ya que cada vez es mas común cortar estos comportamientos por parte del entrenador, en pos de la supremacía táctica.

Curiosamente, aquellos métodos mas exitosos en los últimos años, como el modelo FC Barcelona o el propio Pep Guardiola han apostado por la creatividad. Estos modelos se basan en un desorden dentro de un orden, es decir dotar de creatividad cuando hace falta creatividad.

El propio entrenador, explica en el libro sobre su figura, ”Herr Pep”, como su función en el Bayer era hacer que el sistema de juego propiciara de manera ordenada, que el balón llegara  a tres cuartos de campo, donde a partir de ahí, sus delanteros harían el resto de forma creativa, creando jugadas de ataque de forma libre con un solo objetivo, el gol.

Esto es un claro ejemplo de desorden dentro de un orden. Pep daba libertad para la creatividad en los espacios donde tiene que existir creatividad, es decir en la delantera.

Llevar la calle a las escuelas de fútbol

Como epílogo de este artículo, proponemos algunas consideraciones, que tras lo analizado en los puntos anteriores, resultan claves. Si bien resulta poco probable que el juego en la calle sea algo común, desde nuestro punto de entrenadores, tenemos que ser capaces de aportar lo beneficios y los principios de esta filosofía callejera,  dentro de nuestro entrenamiento en las etapas de formación. En palabras de Tamarit, se trata de integrar la ‘’matriz’’ del fútbol de calle dentro de los entrenamientos de fútbol base.

Como medidas prácticas a esto se proponen:

–               Los ejercicios deben estar basados en la resolución de problemas. El entrenador debe ser capaz de plantear tareas, donde se proponga un objetivo a conseguir y el jugador sea el que descubra el camino hacia ese objetivo.

  • Al igual que en el enfoque mostrado por Seirul-lo, se prioriza al individuo por encima del colectivo, sin descuidar este. Se deben crear jugadores con inteligencia táctica, que sean capaces de adaptarse a diferentes situaciones del juego.
  • Los entrenamientos deben ser jugados, con el juego como núcleo de la sesión, donde se promulgue el aprendizaje a partir de tareas lúdicas y dinámicas, motivantes para el jugador.
  • La cantidad de contacto con el balón debe ser elevada en cada sujeto, de manera que el jugador experimente la relación con el móvil.
  • Se propone que el calentamiento se haga con un balón para cada jugador, donde existan conducciones, pases, finalizaciones con diferentes tipos de balones.
  • Se debe priorizar y promover la creatividad del niño/a sin limitar las acciones técnica.
  • El entrenador debe ser un guía del proceso, donde ayude al niño al descubrir su motricidad, sin mandar sobre las acciones que el sujeto debe hacer.

Resumen

El fútbol de la calle ha sido el medio de formación de muchas generaciones, que ha dado como resultado cantidad de futbolistas talentosos que han desarrollado su etapa de formación jugando largas horas en potreros y en la calle. Maradona, Pele, Ronaldinho, Messi o Agüero son claro ejemplos de esto. El fútbol actual esta cambiando esta dinámica y las escuelas están cambiando la forma de aprender y conocer las habilidades de cada sujeto.

Si bien es complicado hacer que el fútbol de la calle vuelva, será necesario que desde nuestra labor como entrenadores, tomemos como referencia la matriz del fútbol callejero en virtud de buscar las mejores opciones para la formación de nuestros niños.

1 Comment

  1. Muy interesante este articulo,para tomar en cuenta los que somos parte en la formación deportiva infantil y juvenil del fútbol.

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